A Gert Noël, empresario belga y gran amante del vino, le surgió la idea de crear un tapón alternativo para vino durante un encuentro familiar, después de descorchar varias botellas que se habían echado a perder por el sabor a corcho.

Aprovechando sus más de 40 años de experiencia en la producción de derivados procedentes de la extrusión celular de materiales sintéticos, Gert Noël y su hijo Marc iniciaron en 1993 el Proyecto Broomstick con el objetivo de crear un tapón para vino basado en la tecnología de extrusión de espuma. El equipo pasó 6 años dedicado a la investigación y al desarrollo antes de presentar el primer tapón Nomacorc. Rápidamente grandes bodegas internacionales reconocieron el potencial del producto como solución al problema cada vez más acuciante del sabor a corcho en el vino.

Desde entonces, Nomacorc se ha convertido en el productor más importante de tapones alternativos para vino, ofreciendo a vinicultores, profesionales de la industria vinícola y consumidores la certeza de que el vino se disfrutará tal y como lo soñó su creador. Nomacorc, fundada por Marc Noël en 1999 en Zebulon, Carolina del Norte, amplió su sede principal en Estados Unidos para hacer frente a la demanda y, en el año 2003, se lanzó a la conquista del mercado europeo con la apertura de una planta de producción en Thimister-Clermont, Bélgica.

El producto

Los tapones de Nomacorc han logrado una pronta aceptación en la comunidad vinícola mundial gracias a su diseño y sus resultados superiores. Se emplea para su producción un proceso patentado de co-extrusión: cada tapón está compuesto por una parte central de espuma y una capa o piel exterior flexible. Este método permite producir tapones altamente uniformes y lograr unas tasas de transmisión de oxígeno constantes. Los tapones Nomacorc tienen una apariencia y un tacto similares a los de un corcho natural, pero permiten resolver una serie de problemas: se elimina el sabor a corcho, el tapón no se rompe ni se deshace y se pone fin a una conservación irregular del vino.

A lo largo de los años, la línea de productos de Nomacorc se ha ido ampliando. Ahora cuenta con toda una gama de tapones de vino, cada uno de ellos diseñado para diferentes estilos de vinificación, exigencias de gestión de oxígeno y tiempo previsto hasta el consumo del vino.

Hoy

El éxito de Nomacorc se debe a su cultura de excelencia centrada en el servicio al consumidor, la investigación sobre la química del vino, la innovación tecnológica y el respeto de las tradiciones vinícolas. El compromiso de la empresa con la calidad y la innovación, así como el estudio científico de los procesos químicos tras el embotellado y la gestión del oxígeno ha llevado a la creación de laboratorios sensoriales punteros y a la continua ampliación de su capacidad de I+D en sus dos ubicaciones. Nomacorc se sitúa a la cabeza de la industria en la investigación sobre los procesos químicos tras el embotellado gracias a la colaboración estratégica con instituciones de renombre mundial como el Australian Wine Research Institute (AWRI,
Australia), el Davis Department of Viticulture and Enology de la Universidad de California (Estados Unidos), el Institut National de la Recherche Agronomique (INRA, Francia) y el Instituto Geisenheim (Alemania).

Con más de 400 empleados en todo el mundo, Nomacorc cuenta con una amplia red de distribuidores y agentes de ventas en los seis continentes en los que ofrece sus productos. Bajo el liderazgo del actual Director General Lars von Kantzow, la producción de la empresa ha alcanzado una facturación anual de casi dos billones de tapones. La expansión continúa en los mercados internacionales actuales, así como en los nuevos, mejorando cada vez más la posición de Nomacorc como líder indiscutible en el segmento de los tapones altrenativos para el vino.