Machacando uvas con los alquitraneros: El foco de atención regional de Carolina del Norte

En los recientes años 80, Carolina del Norte tenía solamente tres bodegas vinícolas. En la actualidad, las 120 bodegas del estado producen más de 880.000 cajas por año. Eso puede parecer una menudencia en comparación con la producción del estado vinícolaNCWine_Support1
por excelencia, California, con sus 3500 bodegas y producción anual de 313 millones de cajas cada año. Pero hay sorpresas: una propiedad de Carolina del Norte actualmente ostenta un récord al que California probablemente nunca se acercará: Biltmore Estate, en Asheville, es la bodega más visitada de Estados Unidos, con más de un millón de visitantes anuales.

Visitar el campo vinícola de Carolina del Norte le dará la posibilidad de conocer populares restaurantes familiares y de probar botellas hechas de uvas y frutas que nunca antes había pensado como asociadas al vino. La expansión de muchas bodegas en los últimos treinta años está produciendo emocionantes escenas, las que se pueden apreciar en el entusiasmo de los vinicultores al hablar. Y la hospitalidad sureña tampoco hace mal…

Una mezcla de uvas y de zonas de cultivo

Gran parte de la producción vinícola de Carolina del Norte se ha concentrado históricamente en la cepa Scuppernong, una variedad nativa de Estados Unidos de laNCWine_Support2
Muscadinia.  Esta cepa silvestre es un primo genético distante de las uvas viníferas europeas pero es inmune a gran parte de las plagas que producen problemas a los vinicultores en Estados Unidos. Mientras que las cepas complicadas como Pinot Noir se deben atender cuidadosamente para producir frutos útiles, las Muscadinias que crecen silvestres sobre cercas alambradas pueden ser agresivamente atacadas con cortamalezas y herbicidas y de igual forma volverán fuertes cada año.

Pero aparte de la pequeña producción local e individual, los vinos de Muscadinia tienen poca presencia minorista o de distribución en el mercado estadounidense moderno, problema similar al que experimentan los híbridos franceses-estadounidenses que crecen especialmente bien en el sureste. Los vinos de muscadinia no son sutiles; sus pronunciados aromas de zorro y tierra y sabor licoroso puede ser un golpe rústico a paladares entrenados con variedades de uvas europeas tradicionales.

Los vinos frutales tienen otro lugar clave en la historia vinícola de Carolina del Norte, incluyendo una larga y rica tradición folklórica de producción de vinos de frutas individuales (y ocultas) por parte de familias particulares. En pequeñas bodegas en el sur, ahora encontrará comúnmente vinos hechos de duraznos, moras o arándanos. También existe una larga tradición de utilizar uvas compradas en California.

Muchos vinicultores de Carolina del Norte suspiran por las uvas que les encantaría cultivar pero que no pueden debido al clima, la geografía y la presión de las enfermedades. Entre estas se incluyen variedades internacionales clave y, lo que no es una sorpresa, el Pinot Noir encabeza muchas de las listas.

Carolina del Norte está dividida en tres regiones vinícolas principales, con tres áreas vitivinícolas estadounidenses más pequeñas distinguibles dentro de ellas:

  • La Región Montañosa en el oeste se asienta a la sombra de las Montañas Humeantes.
  • La Región de Piedmont ocupa la parte central del estado y contiene tres subzonas: El Área Vinícola Estadounidense (AVA) del Valle del Yadkin Valley, el AVA del Swan Creek y el AVA del Valle de Haw River.
  • La región de dunas costeras abraza la costa, con viñedos tanto frente al mar como isleños.

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Tanto los valles de Yadkin y de Haw River son tradicionales regiones productoras de tabaco, pero algunos granjeros ahora están convirtiéndose a la producción de vino. El AVA de Swan Creek es una pequeña zona en crecimiento con apenas cinco bodegas, todas dentro de un kilómetro y medio de distancia entre ellas.

Tomando vino local en Carolina del Norte

El sur no es históricamente conocido por su consumo de vino, pero está sucediendo un cambio cultural. Las bodegas del estado reciben visitantes todo el año y las bodegas regionales a menudo tienen el honor (y el desafío) de servir a alguien su primer sorbo de vino, quizás una pareja que se está casando en terrenos del viñedo o una pareja retirada haciendo un recorrido por el campo.

Ese millón de visitantes anuales a Biltmore Estate son un buen ejemplo. La primera producción comercial seria de vinos de Vitis vinifera en Carolina del Norte comenzó en esta histórica mansión familiar de Vanderbilt a fines de la década del 1970 y a NCWineBiltmoreCork
comienzos de los años 80. Jerry Douglas, actual presidente de Biltmore Wine Company, comenzó a trabajar con la finca en 1981 con la capacidad de marketing que tenía antes del establecimiento de la empresa en 1983.

La bodega ahora produce 150.000 cajas por año, un 17% de la producción total de Carolina del Norte, pero la producción de sus propias viñas en la parte oeste de Carolina del Norte no puede satisfacer la fuerte demanda de los consumidores. Solo alrededor del 10% de sus uvas se cultivan en la propiedad, mientras que el resto se trae de la Costa Occidental, principalmente de California.

Biltmore es reconocido por sus botellas especiales de Navidad además de un buen rango de vinos espumantes hechos con el método tradicional. Los espumantes son mayoría mezclas de frutas de Carolina del Norte y su bien conocido Château Reserve Blanc de Blancs muestra notas de frutas tropicales con un estallido de acidez cítrica.

Con casi 50 botellas distintas, Biltmore se encuentra en una buena posición para permitir a los visitantes probar un amplio rango. “La misión es encontrar vinos que les gusten, probando de secos a dulces”, dice Douglas, “para ajustar el sabor”. Los vinos de Biltmore también están disponibles en distribución limitada en todo el país y probablemente también serán los primeros vinos de Carolina del Norte que son probados por alguien fuera del estado.

John Wright de Sanctuary Vineyards produce vinos en la cadena de islas Outer Banks de Carolina del Norte, a lo que se debe el diseño gráfico de su etiqueta, relacionado con la náutica. El tema marítimo juega con el viñedo también: Wright cita la pudrición de los racimos causada por la humedad  y el exceso de lluvias como un desafío particular de su región de cultivo.NCWine_Support4

Su producción sí incluye un par de vinos frutales. Wright señala que la mayoría de sus visitantes mayores son fanáticos de su Vino de Moras. Pero su línea principal de vinos son de estilo europeo y destacan las uvas de Rhône como Viognier, Rousanne y Marsanne, todas cultivadas en Carolina del Norte. Wright ofrece algunos datos para los visitantes que quieran vinos locales para sus bodas en los viñedos: “Los vinos blancos son geniales pero no aparecen bien en las fotos de la boda. Los vinos tintos se ven negros, por lo que recomendamos el rosado White Syrah, que luce genial en las imágenes”.

El Tempranillo y el Tannat se cultivan cerca de Sanctuary, también, y sirven para producir un vino que ha dedicado a los hermanos Wright. No los primeros aviadores, sino que los cinco hermanos Wright originales del Condado de Currituck bajo, descendientes de Jacob Francis Wright, quien encalló en Outer Banks a mediados del siglo 19.

Chad Andrews fundó Uwharrie Vineyards en el centro de Carolina del Norte a principios del milenio, después de 13 años en la industria bancaria, durante los cuales,NCWine_Support5
gracias a sus frecuentes visitas de negocio, surgió un amor por el vino. Estableció su viñedo en la propiedad vecina al Bosque Nacional Uwharrie (se pronuncia “iuwarri”), nombre que significa “campo rocoso” y también hace referencia a la tribu nativa de los Estados Unidos que una vez vivió en el área.

La primera cosecha de Andrews fue en 2004. Su diversa mezcla de vinos se provee de las uvas viníferas cultivadas en Carolina del Norte, además de variedades de Muscadinia puras como Noble, Magnolia y Carlos. Los visitantes tienen la oportunidad de probar cualquiera de sus quince vinos distintos.  Andrews señala que ha presenciado un mayor tránsito durante los días de las carreras NASCAR en la pista Charlotte Motor Speedway, que se encuentra a una distancia de solo media hora de viaje. Uwharrie también fabrica botellas de edición limitada para las clases que se gradúan de las Fuerzas Especiales en el Fuerte Bragg vecino.

Andrews ofreció este consejo a quienes prueban los vinos de Carolina del Norte por primera vez: “Uno de los vinos que tiene un rastro de azúcar residual sería un buen comienzo, posiblemente el Wild Pony Blanco o Morton”, ambas mezclas eclécticas de varias cepas. Las ganancias de Wild Pony apoyan el Fondo para Caballos Silvestres de Corolla, que cuida una manada de caballos cimarrones coloniales que todavía viven en Outer Banks. Es una gran forma para que los clientes beban un vino local y al mismo tiempo ayudan a conservar un pedazo de la historia de Carolina del Norte.

Sobre el autor

Comenzando con su blog, Benito’s Wine Reviews, también ha escrito para Serious Eats, Snooth, Palate Press y ha sido publicado en el Wall Street Journal. Durante el día, trabaja en aseguramiento de calidad para una importante empresa.

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