Seguimos con el Sauvignon: 2004 Karl Breitenberger Sauvignon Blanc

Los consumidores de vino de Austria están obsesionados con tener cosechas jóvenes en sus vasos. Un vinicultor me dijo que algunos de sus clientes ya están pidiendo vinos del 2014, lo que es como estar parado frente a un ternero recién nacido con un cuchillo y un sartén. Para los productores que saben que sus vinos envejecen bien, esto es frustrante, y no solo para los vinos tintos; incluso los blancos sin roble se benefician de la complejidad y del cuerpo si se les da uno o dos años extra para desarrollarse.

Por fortuna para mí, mi pareja ha desarrollado el habito de esconder botellas en su vieja bodega de sus padres en Estiria, que tiene las condiciones de humedad y temperatura casi perfectas para almacenar vino. Dado que ya no vivimos en Austria, cuando volvemos de visita esporádicamente, hacemos redadas en la bodega buscando cualquier cosa que parezca estar pidiendo que lo beban.

No esperaba mucho del Karl Breitenberger Sauvignon Blanc 2004, un modesto vino de €6, probablemente diseñado para ser tomado dentro de un año de la cosecha, posiblemente en el buschenschank de la familia, un término austriaco para un heuriger o una taberna rústica que vende solo los vinos del dueño y platos fríos sencillos.

Sacar el corcho fue un indicador… de que había un corcho que sacar. Austria se ha enamorado de las tapas rosca, al punto de que un cierto carácter reductivo en los CellarNotesAustria_Support1vinos jóvenes se ve como una elección estilística, pero no siempre fue así. Karl Breitenberger estaba usando tapones Nomacorc en 2004, lo que fue una buena elección a juzgar por la condición de este vino.

No solo la botella se conservó inmaculadamente, sin señales no deseadas de envejecimiento (aromas a setas o un carácter demasiado oxidativo), también tenía una acidez picante y frutas intensas: cítricos, uvilla, papaya. Los aromas en el Sauvignon de Estiria pueden ponerse un poco “sudorosos” en la juventud, pero este no tenía nada de eso. Las notas sutiles de almendra y hierbas secas fueron los únicos indicadores de la edad del vino.

Era un Sauvignon Blanc extraordinariamente tenso y vivo bajo cualquier estándar y la prueba de que con un tapón confiable, todo es posible.

Sobre el autor

Especialista en vino orgánico, biodinámico y natural, Simon Woolf es un premiado escritor de vinos que vive en Ámsterdam y publica su blog en The Morning Claret.

Dejar una respuesta